Rompe las reglas, pierde el control (8)

Ella va a su casa, para darle una sorpresa, hoy hace un mes que salen juntos. La verdad, ella no le gustaba nada comprometerse con nadie, pero lo cierto era que le adoraba, aunque tenía un poco de miedo.
Le abre la puerta y ve que está con su primo de un año en brazos.
- ¡Hola! No te esperaba hoy.- Le besa.
- Normal, es una sorpresa. ¿Tienes que cuidar de él?
- Sí, ¿me ayudas? Podemos ver una peli aquí.
- Perfecto. 
- Sujetale un momento.
Le sujeta, con muchísimo cuidado.
- No pasa nada, no muerde.
- Ya, pero me da miedo que se caiga.
- Cuando tengamos un hijo tendrás que hacerlo todos los días, cuestión de acostumbrarse. 
Se asombra. ¿Cuando tengan un hijo, a dicho? Con temblor en los labios, contesta:
- Sí, bueno. Pero aun queda muchísimo para eso. Ni si quiera sabemos si será así.
- ¿Por qué? Yo pienso en eso todo los días.
- ¿Qué?
- Sí, a veces, cuando me aburro, pienso en nuestro futuro. Tendremos dos hijos, un niño y una niña, y como no nos gusta vivir aquí nos mudaremos a Madrid capital, aunque los impuestos sean más caros. Estaremos alejados de nuestros padres para que no den el coñazo, pero lo suficientemente cerca para que puedan hacer de canguro alguna vez. 
- ¿Ah sí?
- Sí. ¿Te pasa algo?
- ¡Pues claro que me pasa algo! Tenemos 16 años y ya estás pensando en eso. Hace un momento estaba con mi novio, y de repente estoy casada, con dos niños, en Madrid capital y quejándome de la hipoteca.
- ¿Nunca has pensado en eso? ¿Nunca piensas en nuestro futuro?
- Pienso en el futuro, pero no más lejos de qué lograré estudiar al final, dónde voy a comer el sábado que viene y con quién voy a quedar esta semana. No más lejos de eso. Y si quieres estar conmigo tendrás que acostumbrarte a pensar en un futuro más real, y cercano.
- Pues lo siento, pero si quieres estar conmigo, eres tú la que se tiene que acostumbrar a que piense en el futuro que sé que vamos a tener, porque te quiero y no quiero separarme de ti nunca.
- Es la primera vez que me lo dices a la cara. Lo de te quiero, digo...
- Lo sé. ¿No quieres que lo diga?
- No sin decirte que yo también.

No hay comentarios: