Rompe las reglas, pierde el control (8)

- Bueno, ¿qué vamos a hacer ésta noche? Yo quiero ver una película con palomitas. ¿Te apetece?
- Verás, yo no sé qué haré, pero he pensado que tú podrías irte.
- ¿Cómo?
- ¿Sabes por qué estás conmigo? Porque un día un amigo tuyo en el bar de siempre, te dijo que había entrado una chica guapísima con sus amigas, y la conociste, y te diste cuenta de que sois como dos gotas de agua, pero ¿sabes qué? Dos días después te presentó a su amiga, ésa a la que no paras de mirar, la chica con la que no tienes nada en común pero aun así es en la que piensas cuando estás sólo, incluso a veces cuando estás conmigo. Te atraigo, lo sé. Te caigo bien, eso también lo sé, pero como amiga. Si algo vi en ti, es que no eras como los demás, que eras sincero, y has llegado a ser justo lo que no quería que fueras, un cobarde. Alguien que no es capaz de mirar a los ojos a su novia y decir que no la quieres, porque no lo haces. Así que, si no es mucha molestia, me gustaría que te fueras. Habrá veces que no podré hablar contigo y otras que ni si quiera me apetecerá mirarte, pero ten en cuenta que eres tú el que me ha fallado, y yo la que ha soportado todo eso. Buenas noches.

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