Rompe las reglas, pierde el control (8)
Sola entre un millón de humanos, con el primer desengaño, ese amor de tus besos rodando en mis labios. Vuelvo a casa y lloro en vano, con tu foto hecha pedazos, páginas vacías que guardé en mi diario. Un sol a flor de piel con leche y cereales después de una noche sin dormir, un sitio en el Edén nunca será bastante para que empiece un nuevo día sin ti. Dicen que cuando te enamoras vuelas, ríes y lloras te encierras en tu cuarto a soñar a solas. Dicen que cuando te enamoras desborda el mar, te ahogas y olvidas que la vida gira como una gran noria. Sola entre un millón de humanos, con el corazón parado desde aquel instante en que soltaste mi mano. Cosas que pasan en vano, ropa sucia en el armario, chicos que al final son sólo un simple recambio. Un libro sin leer, y un mundo tan distante después de mil noches sin dormir. Mi único sueño es que vuelvas y me abraces porque hoy se me olvidó vivir sin ti. Ni planificar futuros, ni encerrarse tras los muros, ni pintar todo de gris, ni refugiarse en un sueño. Sólo quiero que tú vuelvas y me abraces como siempre, que sin ti no sé vivir, que sin ti yo muero...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario